Ibèric, mascle i cristià
Sobre todo cristiano. Yo creía no serlo, en fin, realmente no lo soy: toda la liturgia me resbala, mis conocimientos sobre historia sagrada están basados en "La vida de Brian", las monjas me dan miedo (en serio) y cuando veo a un tipo vestido con sotana me pregunto qué razones le habrán llevado a tomar ese camino. En los oficios religiosos a los que he ido (dos entierros) no he sabido como comportarme, bueno, en realidad sí, callado e intentando pasar desapercibido. No sé casi nada sobre catolicismo (en el plano de la fe y los ritos me refiero). Es como con el queso, no sé nada sobre quesos, tan sólo sé que no me gusta.
Al poco de que mi relación con Alemania empezara, hará unos cuatro a~nos, empecé a notar los síntomas: entonces, como ahora, no era católico pero, co~no, lo parecía.
De golpe me vi metido en una inmersión cultural que no me supuso mayores problemas que los relacionados con el substrato católico que, insconscientemente, he adquirido durante mi educación. Todo iba como la seda hasta que, como se suele decir, con la iglesia topábamos. Me di cuenta entonces de una cosa, yo no es que no fuera católico, en realidad yo no quería serlo. Creo que con paciencia he conseguido limar asperezas y cada día que pasa soy menos esa cosa que no quiero ser.
Esa iglesia con la que me topaba, esos momentos de duda que tenía, estaban casi siempre relacionados con la desnudez en público.
En Alemania, sobre todo en el este, la gente se ba~na en los lagos como le da la gana, es decir, puedes ba~narte con ba~nador o puedes ba~narte en bolas. Nadie te va a decir nada en ningún caso. Para esta gente, una playa nudista es una cosa bastante absurda. Recuerdo estar frente a un lago, bebiendo cervezas con mi pareja de entonces y unos veinte alemanes amigos de ella. Poco a poco la gente se fue despelotando y metiendo en el agua, no todos, algunos lo hicieron con ba~nador y otros, como yo, se quedaron en la orilla bebiendo cerveza. Fue toda una impresión para mi ver con qué naturalidad llevaban su desnudez, cómo llevaba yo la desnudez de mi novia entre desconocidos. Luego a jugar a bádminton, seguir bebiendo cerveza, charlar, lo que fuera, algunos seguían desnudos, otros no.
Me quedé pasmado de lo natural que era todo aquello, me refiero que no era para dar la nota ni porque estuviéramos en una playa nudista, era simplemente que hacía calor y la gente se quiso ba~nar, a unos les apeteció hacerlo en desnudos, a otros con ba~nador. En ese instante entendí que por mucho que no quisiera ser católico, algo arrastraba en el subconsciente. Fue bastante irritante.
Ayer fue día de lago otra vez, mi pareja es otra y yo cada día soy menos católico. Me alegro.
Al poco de que mi relación con Alemania empezara, hará unos cuatro a~nos, empecé a notar los síntomas: entonces, como ahora, no era católico pero, co~no, lo parecía.
De golpe me vi metido en una inmersión cultural que no me supuso mayores problemas que los relacionados con el substrato católico que, insconscientemente, he adquirido durante mi educación. Todo iba como la seda hasta que, como se suele decir, con la iglesia topábamos. Me di cuenta entonces de una cosa, yo no es que no fuera católico, en realidad yo no quería serlo. Creo que con paciencia he conseguido limar asperezas y cada día que pasa soy menos esa cosa que no quiero ser.
Esa iglesia con la que me topaba, esos momentos de duda que tenía, estaban casi siempre relacionados con la desnudez en público.
En Alemania, sobre todo en el este, la gente se ba~na en los lagos como le da la gana, es decir, puedes ba~narte con ba~nador o puedes ba~narte en bolas. Nadie te va a decir nada en ningún caso. Para esta gente, una playa nudista es una cosa bastante absurda. Recuerdo estar frente a un lago, bebiendo cervezas con mi pareja de entonces y unos veinte alemanes amigos de ella. Poco a poco la gente se fue despelotando y metiendo en el agua, no todos, algunos lo hicieron con ba~nador y otros, como yo, se quedaron en la orilla bebiendo cerveza. Fue toda una impresión para mi ver con qué naturalidad llevaban su desnudez, cómo llevaba yo la desnudez de mi novia entre desconocidos. Luego a jugar a bádminton, seguir bebiendo cerveza, charlar, lo que fuera, algunos seguían desnudos, otros no.
Me quedé pasmado de lo natural que era todo aquello, me refiero que no era para dar la nota ni porque estuviéramos en una playa nudista, era simplemente que hacía calor y la gente se quiso ba~nar, a unos les apeteció hacerlo en desnudos, a otros con ba~nador. En ese instante entendí que por mucho que no quisiera ser católico, algo arrastraba en el subconsciente. Fue bastante irritante.
Ayer fue día de lago otra vez, mi pareja es otra y yo cada día soy menos católico. Me alegro.

4 Comments:
Interesante.
Ya tengo el texto de James!!
La historia ha girado bastante...
Ya dirás que tal.
http://manoalzada.blogspot.com/
Se me olvidó comentar que si comentas, haz un comentario real.
Me explico: Si es una mierda de texto, quiero saberlo, si crees que es muy peliculero, muy ñoña, muy loquesea, también. Me servirá más una opinión realista que creerme una mentira.
Y nada, si ha partir de aquí quieres seguir el texto tu, y después lo retomo yo, tu mismo. En tus manos lo dejo.
Ja em diràs quelcom, a reveure!
No creo que la desnudez sea un valor (o antivalor) catolico. Podria relacionarlo con las costumbres, con la educacion, incluso puedo llegar a tratarlo bajo un punto de vista etico o moral, pero ¿religioso? No creo que tenga nada que ver con la religion.
En todo caso me alegro de que seas capaz de bañarte en bolas! Para los tios no es facil dar ese paso, nonono ;)
ciao
Ivich
test
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